Nélida Martinelli- Argentina
Desde el siglo he callado, he guardado silencio y me he detenido; daré voces como la que está de parto, asolaré y devoraré juntamente. Isaías – 42 – 14. 41 Elevemos los puños Madres luchadoras Salvemos nuestra cría de los narcos. vistámonos de barco, ancla, trenes, brasas vayamos a buscarlos entremos a los mundos malditos rompamos mordazas cadenas, pozos, discotecas enhebremos la victoria entre bosques de sangre. Hundamos a la guerra química en su propio vómito quememos las “cocinas”, los candados si hay que poner la vida la ponemos si hay que encontrar la muerte la enfrentamos Madres luchadoras, caminemos juntas que no invadan el cuerpo de los hijos esclavos de sal esqueletos escaleras de hielo hacia el infierno. Revivamos desde aquellas fosas a Javier Sandra Carlitos y a todos nuestros muertos. Enamoremos la vida desde el nuevo parto lenguas de brasas y palomas gritos, campanas y sirenas enterremos los pañales negros izando las banderas del incendio. AMÉN
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Por lobogabriel - 21 de Diciembre, 2008, 14:22, Categoría: poesia
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